Salud y vacunas

Panes uzbecos en el mercado de Samarcanda, Uzbekistán

Uzbekistán es, a nivel salud, un país bastante cómodo para viajar. No hay que tomar grandes precauciones antes de ir. Para entrar no se exige ninguna vacuna, como tampoco el Ministerio de Sanidad español recomienda ponerse ninguna inyección específica, más allá de tener actualizadas todas las vacunas del adulto.

Existe riesgo de malaria en algunas zonas muy localizadas del país, concretamente, en algunos pueblos del sur y el este del país con Tajikistan, Kyrgyzstan y Afganistán. Si no vais a ir a estas zonas, no es demasiado recomendable tomar la profilaxis contra el paludismo, por sus efectos secundarios. No obstante, recalcamos lo que siempre decimos: no somos médicos, por lo que es recomendable que pidáis cita en Sanidad exterior para aclarar todas vuestras dudas.

A pesar de que, como decimos, Uzbekistán es un país seguro sanitariamente hablando, no por ello debemos descuidar las precauciones de siempre: nunca beber agua del grifo, siempre beberla embotellada, no tomar frutas sin pelar, lavarnos siempre las manos antes de comer… Vamos, que uséis el sentido común, no tiene más.

En cualquier caso, no os olvidéis nunca de viajar con un buen seguro de viaje que os dé una amplia cobertura, porque nunca se sabe si te va a dar un apendicitis en mitad del viaje o si te vas a romper una pierna. Y llevad siempre encima impresa una copia de la póliza.