¿Por qué ir a Uzbekistán?

Porque es diferente

Probablemente muchos de vosotros no supiérais colocar Uzbekistán en un mapa antes de plantearos visitar el país (no os preocupéis, nosotros tampoco),y por tanto, tampoco sepáis de los tesoros que esconde, que son muchos. Realmente, cada viaje es un mundo, y la elección de uno u otro destino siempre depende un poco de qué nos apetezca. Pues bien, si queréis visitar algo distinto a lo que estáis acostumbrados a ver hasta ahora, pero que a su vez sea bonito, divertido y seguro, encontraréis en este país, epicentro de la histórica Ruta de la Seda, vuestro destino. Concretamente, y siendo muy muy sinceros, es uno de los viajes que hemos hecho en los últimmos años que más recomendamos.

Vista del exterior del Mausoleo de Tamerlán, en Samarcanda, Uzbekistán

Porque es seguro

A pesar de que por ser uno de esos países acabados en -tán, y que por tanto nos trae reminiscencias de lugares como Afganistán, Pakistán y un largo etcétera, Uzbekistán es, al menos para los turistas, y según nuestra experiencia, muy muy seguro. No exageramos si decimos que, cuando fuimos, nos sentimos más seguros paseando por el país (ya fuera de día o de noche) que por muchas calles de Madrid.

Porque los uzbecos son un amor

Tal cual. Si Uzbekistán enamora, los uzbecos lo hacen más. Son gente amabilísima, que siempre tiene una sonrisa y una palabra amable para los turistas. Hablando con ellos (más o menos chapurrean inglés, casi todos hablan ruso así que si sabéis hablarlo lo tendréis fácil), sentiremos como la fascinación es mutua: nosotros nos sentimmos tan fascinados por ellos como ellos por nosotros.

Por “las 5 M”

Los uzbecos suelen decir que su país es “el país de las 5 emes”: Mezquitas, Madrazas (escuelas coránicas), Minaretes, Mercados y Museos, y os aseguramos que no sólo es cierto, sino que todas esas emes disperas por el país son muy especiales.

Porque ahora es el momento

Uzbekistán tiene muchas ventajas, y una de ellas es que no es un país masificado de turistas. A pesar de que el turismo es un valor en alza en el país, que sin duda se beneficia de la crisis del turismo derivada de las primaveras árabes, Uzbekistán no está, todavía, plagado de turistas. Ahora es el momento de visitarlo, y esto es algo que los españoles ya están descubriendo. Otra cosa: a pesar de ser un país de tradición musulmana (hoy Uzbekistán es oficialmente un país laico) no existe ningún problema en lo relativo a la vestimenta: sólo tendréis que quitaros los zapatos y cubriros la cabeza (esto solo las mujeres) en las Mezquitas abiertas al culto, que hoy día no son muchas. Por lo demás, podéis ir como vayáis normalmente.

En definitiva, porque es precioso

Qué queréis que os digamos, somos fans de Uzbekistán y punto, nos encanta, nos enamoró y lo pregonamos a los cuatro vientos. ¿Que te lo quieres imaginar? Pues ponte la película de Aladdín, porque es tal cual. Veremos esas maravillosas cúpulas azules gigantescas y esas torres de color tierra y creeremos que estamos en la ciudad de Agrabah y que el genio de la lámpara y su amigo aparecerán volando en su alfombra mágica en cualquier momento.