Imprescindibles de Uzkekistán

Una de las cúpulas azules de Bujara vista desde atrás

Bujara, toda ella

La ciudad más antigua de Asia Central y una de las más bellas de la Ruta de la Seda. Para nosotros, Bukhara es el corazón de Uzbekistán. Alguien dijo una vez que a Uzbekistán se va por Samarcanda pero se quiere volver por Bukhara, y no podríamos estar más de acuerdo. Con un casco antiguo pequeño pero muy bien conservado, su núcleo central, el complejo monumental Po i Kalon, formado por una Mezquita, una Madraza y un precioso Minarete, todos forman una imagen que quedará grabada en nuestra retina durante años.

El embrujo de Jiva

Compitiendo en belleza con la anterior, Itchan Kala, la ciudad interior de Jiva, era la última parada de los caravaneros antes de cruzar el desierto para pasar a Irán. La imagen de Jiva es como un sueño: los azules de los azulejos contrastan con el marrón de las murallas y las casas, y sí, creeremos que estamos en las Mil y una Noches.

El metro de Tashkent

Tashkent es la ciudad soviética por excelencia del país, y una forma de visualizarlo es utilizando su metro, antiguo refugio del país en caso de ataque, y donde a día de hoy todavía no se pueden echar fotos.

Degustar un auténtico Plov

El plov es un plato típico no sólo de Uzbekistán, sino de cualquier ex república soviética, que si está bien preparado, os encantará. Se trata de un plato hecho a base de arroz, verduras, carne y una rica combinación de especias que está para chuparse los dedos.

Las Madrazas, cuevas de maravillas

Originalmente, las Madrazas eran escuelas donde se estudiaba el Corán. Sin embargo, hoy quedan muy pocas en el país que cumplan su función original, y la mayoría se han convertido en una especie de “centros comerciales” que harán las delicias de quienes quieran comprar recuerdos del país. Cerámica, seda, joyas, marionetas, bolsos, alfombras… ¡Os sentiréis como en la cueva de Alí Babá!

Una de las tres Madrazas de la plaza del Registán, en Samarcanda

El Registán

Es la imágen más típica de Uzbekistán. La espléndida plaza de Registán es todo un icono de Samarcanda, e impresiona nada más verla. Formada por tres espectaculares Madrazas muy bien conservadas, uno no sabrá dónde posar la vista y no podrá parar de hacer fotos.

Ak-Saray

Las ruinas de Ak-Saray, el palacio de verano de Tamerlán, fundador del país, están situadas en la ciudad de Shahrisbz. Declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, esta macro obra en la que conviven la belleza y la destrucción (fue bombardeado) nos hará sentir muy pequeñitos ante su descomunal tamaño.

Y mucho, mucho, pero que mucho más

¡¡¡¡Seguid leyendo!!! Echad un vistazo a nuestro itinerario, donde os desmenuzamos todo lo que no podéis perderos del país.