Qué ver en Bukhara

Bukhara es nuestra ciudad favorita de Uzbekistán, y esto ya es decir, porque nos encantó todo el país. Pero es que Bukhara es especial. Se trata nada más y nada menos que de la ciudad más antigua de Asia Central, pero quedarse sólo en eso sería ceñirse a un simple dato histórico y despreciar la magia y la belleza de esta pequeña y adorable ciudad.

Os contamos aquí todo lo que tenéis que ver en vuestra visita a Bukhara para que podáis aprovechar al máximo el tiempo, pero en cualquier caso recordad que tenemos hecho todo un itinerario para una semana/diez días por todo el país y que podéis consultar aquí.

Creemos que dos/tres días serían suficiente para ver Bukhara. Aquí va todo lo que tenéis que ver. No está necesariamente en “orden” geográfico, pero ya veréis que está todo al lado y que podéis ir andando a todas partes sin problemas. Además, prácticamente todo el casco antiguo de la ciudad es peatonal.

Respecto a dónde comer/cenar, desgraciadamente hemos de deciros que los uzbecos no son muy de salir a comer fuera: son gente hogareña y les gusta comer en sus casas, por lo que no hay muchos restaurantes en Uzbekistán. Así que, a no ser que encontréis a algún uzbeco que os quiera invitar a comer a su casa (tampoco sería raro, son majísimos) no tendréis más remedio que comer en algún hotel/pensión (aunque no estéis alojados en él).

Una de las cúpulas azules de Bujara vista desde atrás

Complejo Po i Kalon

Es el corazón de Bukhara, su “plaza principal”, y nada más y nada menos que lo que más nos gustó de todo el país. Es impresionante. Se trata de una plaza que en realidad no es muy grande, pero que acoge la Madraza Mir-i-Arab (que no es visitable, puesto que todavía se usa como escuela coránica), la Mezquita Kalon y el Minarete Kalyan. La belleza de los tres es infinita. Cuando entras por primera vez a esta plaza entiendes por qué llaman a Uzbekistán “el país de las cúpulas azules”. Tenéis que pasar varias veces por aquí a lo largo del día (lo haréis sin duda), ya que veréis como según la hora del día que sea la luz de la plaza va cambiando: mientras en el medio del día los tonos son azules intensos, por la tarde van tornando a morado. Una delicia.

Mausoleo de Ismail Samani

Construido entre los años 892 y 943 para albergar la sepultura de Ismael Samani, poderoso emir de la dinastía Samanid, una de las primeras que gobernó Asia Central. Es muy curioso porque el Mausoleo tiene símbolos zoroástricos (el zoroastrismo es la religión que profesaban los uzbecos antes de que llegara al país el Islam).

Chashma-Ayub Mausoleum

Situado muy cerca del anterior, este lugar es más conocido como La fuente de Job. Cuenta la leyenda que Job creó un pozo de agua con sólo un golpe de bastón. A día de hoy, se considera que el agua tiene propiedades curativas.

Vista de la fachada de la Mezquita Bolo Hauz, en Bujara

La Mezquita Bolo Hauz

Es uno de los enclaves más bonitos de Bukhara. Construida en 1718. Su fachada, llena de columnas de madera policromada es una preciosidad que alegra la vista. Muy pero que muy bonita. Y con eso hemos de quedarnos, ya que, en principio la entrada está prohibida para no musulmanes, aunque lo cierto es que cuando nosotros fuimos tuvimos la suerte de que nos dejarán entrar, aunque creemos que esto no es lo común. Ya nos contaréis. En cualquier caso, y aunque sea sólo por ver la fachada, la Mezquita merece la pena y mucho, porque además rompe mucho con el estilo del resto de Mezquitas que hay por ahí. Vamos, que es única.

La Ciudadela

Situada justo frente a la Mezuita. Se trata de la construcción más antigua de la ciudad y sus gruesas murallas son muy características.

Mezquita Magoki Attory

Se trata nada más y nada menos que la Mezquita más antigua de Asia Central, construida sobre los restos de un templo zoroástrico del siglo V. Muy chula.

Exterior de la Mezquita Magoki Attory, en Bujara

Plaza del Embalse

Conocida como Lyabi Hauz, se trata de la plaza más céntrica de la ciudad. Es un lugar muy agradable, donde los locales acuden para pasar la tarde. Podéis aprovechar para tomaros un té relajadamente.

Madraza de Nadir-Divan-Begi

Situada en la Plaza del embalse, prestad atención a los preciosos pavos reales que decoran su fachada.

Complejo funerario del Santo Bahouddin Naskshbandi

Este lugar, que alberga los restos mortales del primer sufí es bastante sagrado en Bukhara (se supone que visitarlo siete veces equivale a ir una vez a la Meca). Está más bien en las afueras de la ciudad. Para llegar podéis coger un taxi o una marshrutka. La marshrutka que nos lleva hasta aquí es la número 125 (calle Mustaquilik). También se puede negociar un transporte con el hotel, aunque esto saldrá más caro, claro. En este sitio, cuya visita es muy agradable, se entremezclan las tradiciones religosas con las más paganas: los uzbecos acuden en peregrinación para pedirle cosas al Santo y darle las gracias por sus promesas.

Complejo funerario Chor Bakr

Es una necrópolis situada a 6 km del centro de Bukhara que merece mucho la pena. Es un lugar bastante especial, y al menos cuando nosotros fuimos no estaba muy transitado. Aprovechad para ir recorriendo todos sus escondrijos, subiendo todas sus escaleras para subir a las azoteas de las edificaciones, desde donde tendréis unas vistas muy bonitas y os saldrán unas fotos estupendas.

Vistas del complejo funerario Chor Bakr, en Bukhara

Para compras

En nuestra opinión, Bukhara es de las mejores ciudades de Uzbekistán para hacer compras. Hay mucha artesanía y los precios son mejores que en Samarcanda o Tashkent. Podéis ir al Mercado Toki Zargaron o a las Madrazas de Ulughbek y Abdullazozkan, situadas una frente a la otra y llenas de tiendas en su interor. Si queréis una recomendación personal, os recomendaros acercaros a una curiosa tienda de marionetas que hay muy cerca de la Plaza del Embalse, a menos de cinco minutos andando, en la calle Mekhtar Anbar. Las marionetas son algo muy típico en Uzbekistán, y esta tienda en concreto es un taller que se puede visitar.