Los elefantes de Sri Lanka

Elefantes salvajes en Minneriya, Sri Lanka
Sri Lanka es el país de los elefantes. Estos animales son un elemento constante en la decoración y el arte del país, y los ceilandeses están muy orgullosos de decir que en su país viven los dos mamíferos más grandes del planeta: la ballena azul, y los elefantes. De hecho, Sri Lanka presenta la mayor concentración de elefantes del planeta fuera de África. Ahí es nada.

Sin duda, no te puedes ir de Sri Lanka sin haber hecho una excursión única y exclusivamente para avistarlos. Probablemente, si buscáis información sobre esto leeréis acerca de un orfanato de elefantes situado en Pinnewala, donde supuestamente los elefantes abandonados, atacados o que están huérfanos son protegidos, pero la realidad es que hoy día se ha convertido en una triste atracción turística. A los turistas les gusta mucho porque la visita permite dar de beber a los elefantes con un biberón, pero la realidad es que los conservacionistas no ven con buenos ojos este tipo de espacios que poco o nada ayudan a la reintegración de los elefantes en la vida salvaje, que es cómo de verdad deberían vivir.

Nosotros creemos que la mejor experiencia posible es ver a los elefantes en su hábitat natural, esto es, en libertad. Creednos, es algo que nunca olvidaréis. Observar en silencio y a una distancia prudencial la rutina de los elefantes, cómo se mueven, cómo se relacionan entre ellos, cómo interactúan con su entorno, es algo mágico.

Una vez más, las opciones son variadas, así que lo mejor es que hagáis vuestra propia investigación para ver qué parque se ajusta más a la fecha en la que vais. Pero a grandes rasgos, los mejores parque para ver elefantes en grandes cantidades son el Parque Nacional de Uda Walawe, el de Minneriya, este último mejor en temporada seca (si vais en agosto o septiembre tendréis el privilegio de contemplar “La reunión”, donde unos 200 elefantes se concentran en un mismo punto durante semanas), o el de Bundala.