Viseu

Viseu es una de las ciudades más chulas de Portugal. Tiene ese encanto propio de las ciudades de interior del país, y además, es muy cómoda de visitar. Creemos que una noche es suficiente para visitarla. Os dejamos por aquí sus principales puntos de interés:

La muralla

La muralla romana de Viseu es testigo de que la importancia de esta ciudad portuguesa se remonta siglos atrás. Hoy día no se puede admirar al completo, pero hay varios trozos. El más largo está por Rua Silva Gaio, y también se conserva una puerta, la Porta dos Cavaleiros (situada en la Rua Arco).

La Sé

Cómo no, toda ciudad portuguesa que se precie tiene, como las españolas, una imponente Catedral que visitar. Viseu no iba a ser menos. Su Catedral, que domina toda la ciudad, data del siglo XIII. No os perdáis su claustro y los bonitos azulejos que lo decoran.

Fachada de la Iglesia da Misericordia, en Viseu, Portugal

Igreja da Misericórdia

Frente a la Sé de Viseu se alza, importante, la Igreja de la Misericórdia. Acercáos a verla.

Fuente das tres Bicas

Junto a la Iglesia de la Misericoria está la Fuente das tres Bicas o fuente de los tres caños, de estilo barroco y que se erige, de pronto, en medio de la calle, discreta pero muy bonita.

Praça de Dom Duarte

Se llama así por Dom Duarte, hermano de Enrique el Navegante, que nació en esta ciudad. Es una plaza muy bonita y un punto de referencia en la ciudad.

Praça da República

También conocida como Rossio, en esta plaza está el Ayuntamiento. Suele estar muy animada. Prestad atención a un panel de azulejos que hay situados junto a la carretera, aunque son modernos son muy bonitos.

Rua Direita

Es una de las principales calles de la ciudad. Peatonal, está plagada de tiendas, restaurantes y comercios. Pasaréis seguro.

Igreja dos Terceiros

Es una de las más especiales de la ciudad, al menos para nosotros. No es la más espectacular, pero tiene un encanto que nos gusta. Veréis, las Iglesias de esta zona no son ya tan llamativas como puedan ser las de Oporto, que están recubiertas de azulejos: están son mucho más simples. Blancas, como las ermitas de Andalucía, y con un contraste con la piedra negra. Por dentro tiene azulejos, aunque no por todos sitios, que a su vez contrastan con el dorado de los motivos barrocos.