Isla de Tavira

Visitar la Isla de Tavira es un clásico del Algarve portugués. Es una buena excursión si estamos pasando unos días en Tavira o en Faro, por ejemplo.

Perteneciente al Parque Natural da Ria Formosa, la Ilha de Tavira es una de las más bonitas de la zona. Llegar hasta la Isla es muy sencillo, y además bastante barato: hay un ferry que sale cada media hora, y el trayecto dura escasos cinco minutos. El billete de ida y vuelta cuesta menos de dos euros (no recuerdo exactamente) y se coge desde el muelle de Quatro Aguas, situado a dos kilómetros de la ciudad de Tavira. Hay parking en las inmediaciones del muelle donde podréis dejar el coche, pero ojo, si vais en temporada alta (julio y agosto), id temprano o no encontraréis aparcamiento.

Vista de la Isla de Tavira desde el ferry

Y luego la Isla en sí es muy bonita, tiene varias playas (algunas de ellas nudistas) y todo lo necesario para los turistas: alquiler de sombrillas, hamacas, equipos de buceo, muchos bares y restaurantes y un camping.

Ahora bien, la pregunta del millón: ¿merece la pena ir a la Ilha de Tavira?. Pues mirad, vamos a ser 100% honestos: la verdad es que, aunque a nosotros nos gustó, nos decepcionó un poco. Las playas eran bonitas, eso es cierto, pero tampoco es que fueran espectaculares, como sí pueden ser otras del Algarve. Además, nos pareció todo un poco demasiado turístico, y aunque el entorno natural estaba bien cuidado, había demasiado chiringuito de playa, demasiado camping, demasiado de todo… Y creemos que en temporada alta, con toda la masificación, esta sensación se agudizará. Nosotros fuimos en septiembre y la verdad es que estuvimos en la gloria, con poquita gente (eso sí, el agua congelada) pero creemos que en julio y agosto será distinto.

¿Quiere decir esto que no os recomendamos ir a la Isla de Tavira? En absoluto, simplememente intentamos daros nuestra opinión sincera, y deciros que aunque no se puede decir que no nos gustase, sí que es verdad que, si tuviéramos que elegir ahora que ya lo conocemos, iríamos antes por ejemplo al Cabo de San Vicente. Aunque en realidad ambas cosas no son comparables, porque están cada una en una punta del sur de Portugal, pero bueno.