El lío de los peajes en Portugal

El tema de los peajes en Portugal es algo bastante lioso, e Internet está inundado de preguntas sobre el tema y no es nada fácil aclararse. Lo cierto es que cuando nosotros fuimos a Portugal no teníamos ni idea de esto, pero lo solucionamos de forma bastante sencilla. Aquí os lo explicamos todo para que no os quede ninguna duda.

Formas de pagar en los peajes portugueses

En Portugal hay dos tipos de peajes: los peajes con barrera y los peajes sin barrera, aunque según nuestra experiencia los que más abundan son los sin barrera. Si vas en coche desde España, tienes la que nosotros creemos que es la opción más fácil: en el primer peaje que te encuentres, introduces tu número de matrícula y los datos de tu tarjeta de crédito. De esta forma, quedarás registrado en el sistema por un plazo de 30 días, y cada vez que pases por un peaje sin barrera, se te cargará automáticamente el importe sin que tú tengas que hacer nada. Ya os digo que nosotros no sabíamos nada de esto pero tuvimos la suerte de toparnos con uno de estos puntos, que son los siguientes:

  • A28 - Viana do Castelo (al norte, frontera con Galicia)

  • A24 - a 3,5 km de la frontera Chaves/Verin (frontera con Galicia y Castilla y León)

  • A25 – área de servicio de Alto de Leomil (Vilar Formoso) (frontera con Salamanca)

  • A22 – Vila Real de Santo António (para ir al sur, al Algarve, hace frontera con Huelva)

Como os decíamos, éste es el que creemos que es el mejor sistema (también es cierto que es el único que hemos probado todas las veces que hemos ido), porque pagas una vez y luego ya te olvidas. Pero hay más.

Una segunda opción es la de la “tarifa plana”, pero esta solo se puede utilizar si vuestro viaje va a durar tres días o menos. En este caso, se pagan 20 € y se puede hacer un número ilimitado de viajes (cargan € 0,60 + IVA al adquirir el título y 0,26 + IVA por cada viaje realizado). Para ello hay que comprar un título de prepago que se puede adquirir online aquí o en las áreas de servicio de autovía A24, en los aeropuertos de Oporto y Faro y en el IKEA de Matosinhos.

Otra opción son las tarjetas prepago. Es como cuando metías saldo en el móvil: compras una tarjeta de cinco, 10, 20 o 40 € y el sistema te irá descontando según vayas pasando por peajes. Cuando el saldo de la tarjeta se agote, te envían un SMS al móvil para avisarte. Se pueden comprar por Internet áquí, en las oficinas de Correos (CTT) de Portugal o en muchas áreas de servicio. Una vez comprada, puedes consultar el saldo que te queda aquí, y recuerda que aquí puedes simular cuánto te costaría tu viaje.

Por último (¡venga que ya casi acabamos!), podéis adquirir lo que ellos llaman un “Dispositivo Temporal Vía Verde”, un aparato que nos permitirá pagar en los peajes. Para ello, hay que pagar una fianza de 27,50 € que nos serán devueltos al devolver el dispositivo. Además, hay que pagar 6 € la primera semana por tenerlo alquilado, y luego 1,5 € en las semanas siguientes. A esto hay que añadirle, obivamente, el pago de cada uno de los peajes por los que pasemos. El dispositivo se puede comprar aquí.

En fin, como veis esto es un auténtico ROLLO, pero nada, el Gobierno portugués necesita dinero y no queda otra que pasar por el aro. Aunque repito, tampoco os comáis mucho la cabeza: nosotros ni siquiera sabíamos esto al ir para allá y simplemente tecleamos nuestra tarjeta de crédito la primera vez y ya está, fin de la historia.

¿Y si alquilo un coche?

Pues es mucho más fácil. Los coches de alquiler suelen llevar ya instalado el dispositivo para pago de peajes. Pero por si acaso no es así, preguntad por él antes de alquilar el coche no vaya a ser que al devolverlo os llevéis un susto.

¿Y qué pasa si no pago?

Buena pregunta. Internet está lleno de foros que te dicen cómo librarte de pagar en las autopistas portuguesas. Haced como veáis, pero nosotros no recomendamos arriesgarse, porque si te pillan la multa será de 10 veces el importe defraudado.