Guimaraes

Guimaraes es una de las ciudades con más encanto de Portugal. Está muy cerca de Braga y Oporto, y puede verse con relativa rapidez. Aquí nació Alfonso Henriques, primer Rey de Portugal, y la ciudad refleja su pasado glorioso. Lo más interesante de Guimaraes se concrenta en su casco antiguo medieval, pequeño y peatonal, y por tanto, muy fácil de visitar.

Lo mejor que tenéis que hacer en Guimaraes es pasear, ir de plaza en plaza, visitar las Iglesias, comer en algún restaurante, entrar en alguna tienda de artesanía. No en vano, el centro histórico de Guimaraes es Patrimonio de la Humanidad. Pero además de explorar la ciudad a vuestro ritmo, hay algunos puntos de interés que debéis visitar.Ahí van:

Largo da Oliveira

Es la plaza principal de Guimaraes. Peatonal y rodeada de edificaciones típicas, es un lugar muy agradable en el que destaca uno de los monumentos más fotografiados de la ciudad. Se trata del Padrão do Salado, un pequeño templo gótico del siglo XIV que fue mandado a construir por el Rey Alfonso IV de Portugal para conmemorar a victoria en la batalla de Salado. En esta plaza se encuentra la Iglesia de Nuestra Señora de Oliveira, fundada también por Alfonso Henriques pero reedificada más tarde por Juan I en agradecimiento a la Virgen por su victoria en la batalla de Aljubarrota.

La Plaza del Largo da Oliveira, en Guimaraes, Portugal, con el Padrao do Salado en uno de los laterales

Plaza de Santiago

Conectada con el Largo de Oliveira, es otra de las plazas más agradables de Guimaraes. También flanqueada por las típicas casas portugesas, está llena de bares con terrazadas donde podéis relajaros tomándoos algo.

Antiguo Ayuntamiento

La antigua Casa Consistorial (Antigos Paços de Concelho) está justo en los soportales que comunican el Largo da Oliveira con la Plaza de Santiago. Ya no realiza las funciones de Ayuntamiento: ahora es el Museo de Arte Primitiva Moderna.

Igreja de São Francisco

Está un poco más alejada, aunque bueno, tampoco mucho: se tardan unos 15 minutos andando, y la verdad es que es preciosa. Tiene un interior forrado de azulejos, que combinado con el dorado de la decoración barroca, resulta en una mezcla fascinante.

Palacio de los Duques de Bragança

Se alza en la parte alta de la ciudad, sobre su casco medieval. Contruido por Don Alfonso, el primer duque de Braganza, en el año 1401, el Palacio se deterioró un poco cuando la familia se marchó de allí. Pero, tras esto, se restauró -de hecho, fue residencia del dictador Salazar- y hoy constituye una visita muy interesante. Son especialmente bonitas las vidrieras de la capilla y el techo del Gran Salón.

El Castillo

Situado muy cerca del palacio, se cree que fue aquí donde nació Alfonso Henriques, por lo que se le llama popularmene “la cuna de la nacionalidad”. Elegido como una de las siete maravillas de Portugal, si vais también podréis visitar su Iglesia, que es donde se considera que el Rey fue bautizado.

Igreja de São Gualter

Es una de las Iglesias más populares de la ciudad, ya que su fachada, con sus dos agujas gemelas, es muy reconocible. Se lleva a ella a través de la florida avenida de Largo da República do Brasil (justo al principio de esta hay, junto a otra Iglesia, como un templete, un retablo abierto con una escena religiosa que es bonito, echadle un vistazo). Esta Iglesia, también conocida como Iglesia de Nossa Senhora da Consolação e Santos Passos no es tan espectacular como otras por dentro, ya que no tiene esos azulejos que tanto nos gustan, pero su visita está justificada.

Largo do Toural

Otra de las plazas más importantes de Guimaraes, esta algo más grande pero también con las edificaciones típicas. Tiene varias terrazas donde podéis sentaros a tomar algo. Nosotros os recomendamos que hagáis una parada a desayunar/almorzar/merendar en la Pastelaria Clarinha (¡ay las Pastelarias portuguesas, cómo nos gustan!), que está en el número 86 de la plaza, y que lleva allí desde 1953. Pedíos algún dulce, ¡están todos buenísimos! (¡Y además tiene wifi!)