¿Con guía o sin guía?

¿Contrato o no contrato un guía?

Contratar un guía es una opción bastante buena para ver las ciudades de Marruecos. Tenéis que pensar qué es lo que más os apetece y decidir. No tenéis que llevarlo contratado desde España ni nada por el estilo, podéis contratarlo sobre la marcha en una ciudad en concreto. En esta sección os explicamos cómo.

¿Y qué tipo de guía?

Nuestro consejo es que contratéis SIEMPRE un guía oficial. Son guías homologados por el Ministerio y que pasan un examen cada tres años. Desconfiad de los guías que os asaltan por la calle y os dicen que son guías oficiales, no lo son. Para contratar un guía oficial podéis ir a una oficina de turismo (os darán un listín con los teléfonos de los guías y tendréis que llamarlos vosotros mismos) o preguntad en vuestro hotel/Riad. Ellos os lo gestionarán directamente llamando a los guías con los que suelen trabajar. Esta es la opción más cómoda y fue la que nosotros utilizamos.

¿Cuánto cuesta un guía?

Pues depende. En principio, se supone que tienen unas tarifas fijadas, pero si lo contratáis a través de un Riad es más que probable que el hotel se lleve su comisión. Pero bueno, es lo que hay. A nosotros en nuestro Riad de Fez nos dijeron que un tour de todo el día (unas seis horas) nos costaba 600 dh (60 €) y uno de medio día (unas tres horas), 400 dh (40 €). Escogimos el de un día, nos mandaron a un guía muy simpático y competente que hablaba español, y la verdad es que quedamos muy satisfechos.

Puesto de cerámica en la Plaza An-Nejjarine de Fez

¿En qué ciudades contratar un guía?

Eso como veáis. Quizás preferís ir siempre con un guía para olvidaros de planificar e ir buscando los sitios, o quizás sólo lo queréis para momentos puntuales. Nosotros lo cogimos solo en Fez, y creemos que no nos equivocamos. No creo que hubieramos podido ver todo lo que vimos en un día por nuestra cuenta, porque es híper difícil orientarse en la Medina de Fez. También recomiendan cogerlo en Marrakech, pero nosotros ahí no lo cogimos, y la verdad es que creo que tampoco nos equivocamos: la Medina de Marrakech es mucho más sencilla y la vimos a nuestro aire sin problema. Además, en esta ciudad teníamos más tiempo.

Pros de contratar un guía en Marruecos

Sabe dónde están los sitios: así de sencillo. Sobre todo si estás en una Medina como la de Fez, te ahorras muuuucho tiempo intentando llegar a los sitios, porque los mapas allí es como que no funcionan. Más que no funcionar es que simplemente son incapaces de representan un sitio como la Medina de Fez.

– En relación con lo anterior, otra ventaja es que yendo con un guía estás parapetado contra los cazaturistas/estafadores: al ir acompañado por un guía local, no se te estarán acercando cada cinco minutos para intentar venderte cosas.

No le pagas directamente a él. O al menos ese fue nuestro caso. El Riad cargó a nuestra cuenta lo que cobraba el guía, y nos lo cobraron todo junto al hacer el check-out. Así te ahorras posibles problemas y malentendidos. Además, y por si no tienes suficiente efectivo, al pagar a través del hotel su servicio, es muy posible que puedas abonarlo con tarjeta, cosa que nosotros solemos hacer.

– Y por último, pero no por ello menos importante: porque te va explicando los sitios, conoce a la perfección la ciudad y cultura de ese sitio. Así no tendrás que ir todo el día con la guía abierta gritando a los cuatro vientos que eres turista.

Contras de contratar un guía en Marruecos

Te llevan a “sus tiendas”. Esto es inevitable: un guía te va a ofrecer llevarte a la “mejor” tienda para comprar plata, al “mejor” telar para comprar alfombras, al “mejor” sitio donde comprar cuero… Pero no os engañéis: no son los mejores, son los sitios en los que él se lleva comisión.

No obstante, y en defensa de nuestro guía y, en general, de los guías oficiales, diremos que, al menos por nuestra experiencia en Fez, aunque sí es cierto que nuestro guía nos llevó a tiendas, siempre nos preguntaba primero si queríamos o no ir. Por ejemplo, al telar de alfombras decidimos no ir porque teníamos claro que no íbamos a comprar ninguna alfombra, así que nos ahorramos el trago de que un señor esté durante media hora poniendo todo su esfuerzo en enseñarte cómo hacen las alfombras a mano para luego decirle que no queríamos comprar nada. Además, y esto también es así, las tiendas a las que te lleva, aunque son donde él cobra comisión, son buenas tiendas, cooperativas oficiales donde los productos son de calidad, al menos en nuestro caso. Y en muchas de esas tiendas -la mayoría, de hecho- entramos y luego no compranos nada y no había ningún problema. Por último, decir que en ningún momento sentimos que el guía prefiriera llevarnos a tiendas a enseñarnos la ciudad o darnos las explicaciones culturales.