Qué ver en Fez

Fez es una de las ciudades más bonitas de Marruecos, y la mayoría de cosas que tiene para ver están dentro de su labertíntica Medina de más de 9.000 calles. Podéis estudiar la posibilidad de ver la ciudad acompañados de un guía oficial. Eso fue lo que hicimos nosotros. A continuación, os enumeramos los principales puntos de interés, pero recordad que en nuestro itinerario podéis verlo todo distribuido por días.

Madraza Attarine, en Fez

Madraza Bou-Inania

Fez tiene bastante Madrazas (escuelas donde en su día se estudiaba el Corán), pero muy pocas están restauradas. Esta es una de las pocas que han sido recuperadas. Además, teniendo en cuenta que en Marruecos no se puede visitar prácticamente ninguna Mezquita, este es de los pocos edificos en los que realmente se puede admirar el arte islámico. La entrada son 10 dh (1 € ) por persona.

Mausoleo de Mulay Idrís II

Aquí está enterrado el fundador y santo patrón de la ciudad de Fez. Los no musulmanes no tienen permitida la entrada, pero sí puedes asomarte a cada una de sus siete puertas e ir mirando dentro para hacerte una idea. Lo poco que se ve desde fuera (así como los artesonados de sus puertas y fachadas que se pueden admirar desde la calle), es muy bonito.

Museo de la Madera

Su precio son 20 dh por persona. Este museo está situado en la plaza de an-Nejjarine, una de las más bonitas de la ciudad. El Museo, además de por las piezas que tiene, es interesante sobre todo porque el edificio que lo alberga es bastante bonito. En la terraza hay una tetería donde podéis tomar algo. En la misma plaza donde está el Museo tenéis la entrada al zoco de los carpinteros.

Madraza Attarine

La entrada son 10 dh por persona. Esta, a diferencia de la Madraza Bou-Inania, es más pequeñita y como más acogedora. Muy muy bonita.

Mezquita Qarauiyine

Como la mayoría de las Mezquitas de Marruecos, no es visitable para los no musulmanes. Lo que sí podéis hacer es admirar el minarete (el más antiguo del mundo musulmán) de la que en su día fue una de las mayores Universidades del Islam.

Los curtidores

Panorámica de los curtidores de piel en Fez vistos desde una terraza

Probablemente esta sea la imagen más famosa de Fez, aunque a decir verdad vistos en vivo y en directo decepcionan un poco. Pero bueno, hay que acercarse y verlos, porque lo más interesante que tiene es que la gente trabaja de verdad allí, es decir: a pesar de ser un punto totalmente turístico no es un escenario teatral preparado para los extranjeros.

Para ver los curtidores tienes que ir a una terraza. No te quedará otra que ir a la de de alguna de las tiendas donde venden objetos de cuero. Te darán una explicación sobre cómo es el trabajo de los curtidores y luego te enseñarán sus productos e intentarán que compres algo, pero sin muchas presiones.

Ciudad de los alfareros

Está fuera de la Medina. Tendréis que coger un taxi para ir. Si estáis interesados en comprar cerámica, este es vuestro sitio, pero si no tenéis intención, tampoco os perdéis nada si no vais.

Bab Boujloud

Es la principal puerta de entrada a la Medina, y también la más famosa. La puerta es muy bonita, de dos colores: azul (el color de Fez) por un lado, y verde (el color del Islam) por otro. Justo al entrar a la Medina por esa puerta hay varios restaurantes donde podéis comer o cenar.

Pasear, pasear y pasear

La Medina de Fez es un lugar para perderse. De hecho, muy probablemente os perdáis. Pero no pasa nada, está bien, hay que callejear e ir descubriendo los secretos y rincones de esta Medina, nuestra favorita de Marruecos. La Medina de Fez está llena de vida, y es menos turística que la de otras ciudades marroquíes. Bueno, más que menos turística, es que no parece un decorado como sí lo pueden parecer otras. Se ve que este es un sitio donde los marroquíes acuden cada día a hacer sus compras. Además, es un excelente lugar para hacer compras, ya que Fez es la ciudad de la artesanía.

Para comer en Fez

Os recomendamos el restaurante Zohra, donde sirven comida tradicional marroquí. Está bastante bien. Nosotros pedimos bebida (agua), una ensalada marroquí, un cous cous, un tajín, té y unos dulces variados y nos costó todo 210 dh (21 €). Y todo riquísimo.