La Pequeña Petra

La Pequeña Petra

Petra, la famosísima ciudad navatea tallada en piedra, no tiene rival que le haga sombra. Es, sin duda, la imagen más famosa de Jordania y un tesoro que nunca terminarías de descubrir por muchas veces que fueras.

Pero además de la preciosa ciudad rosa, muy cerquita de ésta hay otra pequeña ciudad tallada, algo así como su hermana pequeña, que es conocida popularmente como “La Pequeña Petra” o “Petra la Pequeña”, y que es muy especial. Aunque muchas veces los grandes circuitos turísticos la omiten, nosotros decidimos verla y no nos arrepentimos.

Se trata de algo así como una versión en miniatura de “la Petra original” pero que además tiene su encanto particular, está más soltaria, como más escondida, y es más pequeña, por lo tanto, más “acogedora”.

Os aconsejamos verla entera (como bien indica su nombre, es pequeña): al final del desfiladero veréis que hay como unas rocas que se pueden escalar con relativa facilidad. Subidlas aunque sea en modo Tarzán, porque desembocan en una especie de mirador a las montañas del lugar que es muy, muy bonito. No sabemos si estará (probablemente sí), pero cuando nosotros fuimos había allí un beduino que tenía su puesto de pulseras, collares, pendientes, etc. Podéis aprovechar para hacer algunas compras de alguna joya de plata beduina que, cuando os pongáis, os recordará siempre a este bonito lugar.