Imprescindibles de Jordania

Petra, Petra a todas horas

Tumbas Reales de los Navateos en la ciudad de Petra
Petra es la estampa más famosa de Jordania, y esto no es casualidad. Imagen recurrente en el arte y el cine, visitarla es una experiencia mística. Ya el paseo que hay que hacer hasta la entrada, ese estrecho y mítico desfiladero tallado en piedra rosa, que al abrirse nos regala la fotografía más famosa del lugar, la fachada de “El Tesoro”, es impresionante. Pero Petra es mucho más que eso, es toda una ciudad monumental, con un ambiente beduino y unos colores que nunca olvidaréis. Petra es bonita a todas horas, puesto que la luz de cada momento nos da siempre una perspectiva distina. No debéis perderos su visita nocturna. Creednos, no os arrepentiréis.

Un baño en el Mar Muerto

En destinazos somos muy Mediterráneos, pero quitando nuestro adorado mar patrio, ¿existe un mar más mítico que el Muerto? Ya sabemos que nos repetimos mucho, pero es que bañaros aquí es una experiencia como no hay otra. De verdad, ¡divertidísimo! Da igual las veces que te lo hayan explicado: en cuando te metas al “agua” y compruebes por ti mismo que, aunque quieras, no puedes hundirte, empezarás a reirte sin parar. Te lo contamos todo aquí.

Un atardecer sobre las dunas

Camellos tumbados en el desierto de Wadi Rum, en Jordania
Jordania es un país eminentemente desértico, y si queréis entenderlo un poco mejor tenéis que ir al desierto. Nuestro favorito, y el más “visitable”, es el desierto de Wadi Rum. Sobran las palabras. Su paisaje no es de este mundo. De hecho, por algo se le conoce también como “El Valle de la Luna”, porque más bien parece un paisaje lunar. No es extraño que aquí se haya rodado recientemente la película “Marte”, de Ridley Scott, aunque sin duda este paraje es mundialmente conocido por ser el escenario de la película Lawrence de Arabia, de David Lean.

Filmes aparte, sentir en nuestras carnes la esencia del desierto es O-BLI-GA-TO-RIO si venís a este país. No queremos ponernos intensos, pero es algo así como una experiencia religiosa. Ver el atardecer o el amanecer (mejor ambos) desde una duna, y conocer cómo es hoy día la vida de los beduinos es algo que no se paga con dinero. Tenéis toda la información aquí.

Los imponentes Castillos del desierto

“Castillos del Desierto”. Qué nombre tan evocador, ¿no? Pues en el desierto al este de Ammán hay unos cuantas fortalezas, torres, y baños públicos que se erigen como un oasis en mitad de la nada y que, sin duda, tenéis que ver.

Las ruinas de Jerash

Ruinas de Jerash, en Amman, Jordania
Cuando decimos que Jordania es mucho más que Petra, no exageramos. Hay muchos ejemplos. Podréis verlos en nuestro itinerario. Uno muy bueno son las ruinas de Jerash (o Gerasa), una de las ciudades romanas mejor conservadas de Oriente. Dicen los entendidos que es muy parecida a la bellísima y tristemente atacada Palmira, en Siria. Situada en Ammán, el contraste de las ruinas con el paisaje de la gran ciudad al fondo es muy especial. Conocida como la “Pompeya del Este”, esta ciudad que data del 4.000 a.C. es, para nosotros, lo mejor de la capital del país.

Lugares Bíblicos

Tanto si sois religiosos como si no, Jordania acoge en su territorio varios lugares Bíblicos que puede que os interese ver. El lugar desde el que se cree que Moisés avistó la Tierra Prometida, el punto del Río Jordán en el que fue bautizado Jesucristo o el primer mapa de Tierra Santa son algunos de los lugares sagrados que alberga el reino hachemita. Tienes toda la información resumida aquí.

Petra la Pequeña

Aunque no es tan famosa ni espectacular como su hermana mayor, tiene un encanto especial que a nosotros nos cautivó desde el primer momento. Los grandes circuitos de viajes muchas veces la omiten, pero para nosotros es uan visita totalmente recomendable. Os lo contamos todo aquí.