Bañarse en el Mar Muerto

Vista del Mar Muerto

Bañarse en el Mar Muerto es, junto con la visita a Petra y al desierto, un imprescindible de cualquier viaje a Jordania. Es una experiencia divertidísima, y da igual las veces que os lo hayan explicado: cuando por primera vez os metáis en ese agua de salinidad extrema y veáis el efecto que esta tiene sobre vuestro cuerpo, alucinaréis y no podréis parar de reír. O al menos, eso nos pasó a nosotros.

Pero ahora, la pregunta es: ¿cómo visitar realmente el Mar Muerto? ¿Cuál es la mejor zona para bañarse? Cuando vayáis, veréis que hay zonas separadas para locales y para turistas. Hay muchos hoteles en la zona, y cada uno tiene como su propio trozo privado de playa, donde se vayan sus residentes. Lo bueno es que no hace falta pecnoctar en uno de ellos para utilizar sus servicios. Es decir, si queréis, podéis quedaros a dormir allí y disfrutar como de un día completo, pero también podéis plantearoslo como una excursión de ida y vuelta desde Amman.

Eso fue lo que hicimos nosotros. Fuimos a uno de estos hoteles, y pagando una pequeña cantidad (no recordamos exactamente, pero era poca cosa, quizá unos 20 o 30 euros) podías comer en su buffet (que no era gran cosa, la verdad, pero tampoco habíamos ido allí por la comida), utilizar sus vestuarios para cambiarnos y ponernos el bañador (también podéis usar bikini, chicas) y bañarnos en su trozo de playa. También os dan toallas, pero las chanclas debéis llevarlas vosotros. Al acabar, podíamos utilizar su piscina y volver a cambiarnos e incluso ducharnos, si queríamos. Nosotros preferimos ducharnos ya de vuelta en nuestro hotel de Ammán, porque se supone que es bueno para la piel dejarte la sal y las sustancias del Mar Muerto durante un buen rato.